
Arriaga (Eduardo Yáñez) no soporta que Victoria (Erika Buenfil) esté sufriendo por su hija, él desea ayudarla pero no sabe cómo, ésta sólo le pide que la abrace.
Salsero (Francisco Gattorno) culpa a Guzmán (Sebastián Rulli) por el secuestro de Nikki (Eiza González), pues él no estaba cuando ocurrió, éste enfurece y trata de golpearlo, Arriaga los detiene.
Victoria recibe una llamada de los secuestradores, Nikki tiene una pistola y amenaza a uno de ellos, pues tiene en sus manos a Kendra (Marjorie de Sousa) y ella la quiere salvar, Victoria escucha todo.
Guzmán se siente responsable por lo que le pasó a Nikki, no puede creer que por su culpa Victoria esté sufriendo.