Plutarco y Helena le hablan sobre su relación a Eva y le piden que guarde discreción. Eva heridísima cuestiona a Plutarco sobre el juramento que le hizo a Antonia de serle fiel hasta la muerte, él se justifica diciendo que siempre tendrá un lugar especial en su corazón para Antonia, pero que desgraciadamente ella murió, y al estar solos, él y Helena tienen todo el derecho de rehacer sus vidas. Eva, devastada, empieza a sentirse mal, pide disculpas y se retira.
Silvia le cuenta a Eva que Helena sigue queriendo a Juan Carlos a pesar de andar con Plutarco y sobre la alucinación que tuvo el día anterior. Eva, al escuchar eso, se siente un poco reconfortada, pero aún así, sigue sintiendo una enorme desesperación por no poder decir quién es.
Rebeca tiene otro encuentro con Eva en el que le encuentra otra similitud con Juan Carlos (la gastritis) y se lo hace notar, Eva palidece y trata de librar la situación con un largo argumento y se va, pero Rebeca queda muy pensativa.
Un representante de bienes raíces va a la empresa a cobrarle a Santiago los meses de renta del departamento que apartó para ir a vivir ahí con Patricia. Santiago ve la cifra de lo que debe y se quiere morir.
Eva, devastada, le dice a Mimí que ya no tiene caso seguir con su disfraz si ya perdió a Helena. Mimí le dice que medite muy bien la situación antes de hacer cualquier cosa, en ese momento, entra Rebeca con un doctor, con el pretexto de haberse quedado preocupada con el malestar de Eva, Mimí y Eva palidecen y no saben cómo evadir la situación, el doctor trata de revisar a Eva, pero ella le grita que no la toque. Rebeca aprovecha el desconcierto para robarle unas hojas de la investigación.
Lalito le pregunta a Helena que si Plutarco es su novio, ella, muy sutil y cuidadosa, le dice a Lalito que sí, y le pregunta qué piensa al respecto, él le contesta que sólo la quiere ver feliz como cuando vivía Juan Carlos, eso pone triste a Helena y le hace recordarlo, pero ella disimula ante Lalito.
Silvia le confiesa a Helena que no hizo el examen de la prepa por miedo a hacer el ridículo, Helena le da ánimos y le dice que se tome su tiempo para recuperarse y que tal vez en un futuro próximo lo quiera volver a intentar.
Eva y Mimí se alarman al darse cuenta de que les faltan dos hojas de la investigación del fraude.
Rebeca empieza a atar cabos al leer las hojas del informe que le robó a Eva, donde dice que Juan Carlos usó otra cuenta para transferir el dinero al extranjero, y recuerda haber visto el nombre de Eugenia en otro papel, asienta hilando ideas porque sabe que Plutarco tenía contacto con ella y eso demuestra que él también tuvo algo que ver en el fraude.