-
Quiero que me conceda una entrevista para el siguiente número de mi revista.
-
El Licenciado Adriano ordenó que todo lo referente a lo operativo de playa Majahua pase por las manos de Marcela.
-
Doña Eva, ¿en serio sabe a dónde puedo ir para que me ayuden con mi problema?
-
Ya te dije que no te metas con mi esposa.
-
¿Por qué quiere echarme la mano, Doña Eva?
-
La verdad es que cuando estoy contigo me vuelvo como un adolescente, Helena.
-
Eltres efes ni me fuma, está bin difícil que te sea infiel conmigo.
-
Yo ya no puedo más con la situación.
-
¿Te sientes bien?
-
-
No hay que llorar Rebeca ¿sabes por qué? Porque la vida es color de rosa, la vida es felicidad.
-
No es por presionar, pero de verdad muero por estar contigo, por abrazarte, por recorrerte a besos.
-
Acepto vernos hoy en la noche, pero no te puedo prometer nada todavía.
-
Tengo que confiar en Helena.
-
Es que usted parece una estatua griega.
-
A mí se me hace que usted está haciendo algo malo y por eso está de lo más lindo conmigo. ¿Qué me oculta?
-
Déjeme darle un bechito por favor.
-
Por fa sé más cuidadoso y corrige lo que te marqué, Fer.
-
Así soy yo, excelente en mi trabajo.
-
Yo lo que no quiero es que Plutarco se sienta mal, pero todo está como muy planeado.
-
Mejor sígueme enseñando los gráficos, ándale.
-
Esto es mucho más difícil de lo que yo creía.
-
Quiero que me preparen una cena de gala esta noche en mi suite.
-
Yo creo que todavía podemos mejorar la presentación para Don Adriano.
-
Helena, quiero que sepa que yo no tengo ningún ptoblema con su relación con Plutarco.
-
Yo no más dije: A Helenita lo que es de Helenita.

























WIDTH=120 HEIGHT=90