
En el capítulo 75 de Porque el amor manda:
Elías, furioso, corre a Verónica de su casa. Verónica, asustada de lo que puede pasar, se va con su hija a vivir con Jesús, dejando dolido a Elías.
Cantú le informa a Rogelio que Fernando se va a culpar de todo y pronto saldrá de la cárcel. Fernando se despide de Jesús, pues está dispuesto a culparse de todo. Aunque no les dice lo que hará.
Xóchitl fastidiada de los malos tratos de Fernando, le aplica una llave y le dice no se desquite con ella de su dolor y de lo que le pasa.
Rogelio niega todas las acusaciones y asegura que Fernando es el que usaba ese celular. Delia informa a Rogelio que estará bajo arresto domiciliario, mientras se hacen las averiguaciones.
Jesús le propone a Elías que platiquen para arreglar sus diferencias. Elías abatido solo quiere ver a Maricela. Gilberto está angustiado pero no se quiere jubilar pues estará con su mujer, todo el día.
Verónica llega a la vecindad, decidida a vivir con Jesús y a darle esa sorpresa. Chatita, impactada de ver a Verónica ahí, no tiene más remedio que darle las llaves de la casa de Jesús. Revisa la casa que aunque está mejor arreglada, le faltan lujo y comodidades.
Valentina le pregunta a su papá-Jesús, qué va a hacer el ayudante ahora que está solo. Jesús le dice que tiene a su hija. Valentina se pone feliz al ver a Alma. Alma le platica a Valentina, que tuvo un hermano y murió hace años. Jesús las escucha sin querer.
Fernando le dice a Rogelio que está dispuesto a sacrificar su libertad, a cambio de la de él. Cantú alecciona a Fernando, sobre qué contestar en el interrogatorio.
Elías, arrepentido, le cuenta a Maricela lo sucedido con Verónica, Elías besa a Maricela. Pánfilo los ve. Maricela recuerda el beso con Ricardo y se aparta de Elías muy desconcertada por ese recuerdo.
Delia informa a Fernando, que será trasladado al penal de "Topo Chico".
Valentina desaparece de la oficina de Jesús.