
Jesús llega hasta la Riviera Maya. Alma, sorprendida de que esté ahí, no quiere hablar con él y quiere alejarse de todos. Jesús espera afuera de su cuarto, quiere saber por qué Alma está tan molesta.
Chatita descubre que Pánfilo, por su problema de diabetes, está perdiendo la vista.
Fernando entra a hablar con Natasha en un cuarto oscuro para que no puede reconocerla, Xóchitl finge la voz. Fernando le dice que está enamorado de ella.
Patricia se sincera con Renato sobre su difícil adolescencia e infancia. Patricia le dice a Renato el fotógrafo que es demasiada mujer para él.
Alma acepta hablar con Jesús, le reclama que no le haya dicho de Patricia y Rogelio. Él le explica que se acababa de enterar y no podía decírselo tan a la ligera. Jesús le cuenta todas sus sospechas a Alma, ella sigue enojada con él.
Elías y Verónica siguen discutiendo, principalmente sobre el bienestar y seguridad de Valentina. Elías le reclama a Verónica que sea tan egoísta.
Alma y Jesús pactan, a partir de ese momento, siempre hablarse con la verdad. Hablan de cómo Jesús sospecha extrañamente que los Rivadeneira tengan algo que ver con los hombres que lo golpearon e incluso, Ury Petrovsky.
Jesús le habla a Sebastián para notificarle que encontró a Alma y ella está bien, sin embargo no quiere hablar con él. Susana consuela a Sebastián y lo regaña por haber traicionado a su hija.
Alma le confiesa a Jesús lo que pasó con su hermanito, y cómo ella se siente responsable de su muerte. Jesús le asegura que no fue su culpa, que ella lo ayudó a tener una vida mejor.
Rogelio explota contra Fernando porque no quiso espiar a Jesús y a Alma en la Riviera Maya. Fernando sigue ilusionado por Natasha.
Maricela está muy preocupada por Pánfilo y le exige que se cuide porque lo adora.
Alma se queda dormida, y Jesús la observa dormir, enamoradísimo.