
Don Concho se niega a contratar a Jorge Alfredo, porque cree que lo engañó y sólo es un mecánico, además de que no tiene papeles; María le dice que él siempre anda buscando gente que tenga buena voz y Jorge Alfredo tiene una voz espectacular.
Coloso se molesta al ver a sus amigos platicando con Jorge Alfredo; dice a éste que ya sabe sónde vive para cuando se le ofrezca verlo.
María le avusa a Jorge Alfredo que le consiguió trabajo de cantante, éste y Coloso quedan sorprendidos.
Lourdes hace que Elvuira se compre un vestido muy atrevido para que conquiste a Jorge Alfredo.
Jorge Alfredo le dice a María que es muy tímido y no se atrevería a pararse en la tarima a cantar; escucha que Don Concho le dice a María que si él no canta, la va a correr; Santos le dice a Don Concho que sí va a cantar. Coloso le pide a Don Concho que lo deje escoger la canción que va a cantar Jorge Alfredo. Santos dice a María que la próxima vez que escuche que Don Concho la trate mal, no se lo va a permitir.
Coloso le dice a Santos la canción que cantará; María reprocha que es una canción muy difícil, pero a Don Concho le parece bien. Santos le pone como condición a Coloso que si canta bien, dejará de decirle Pochito, él acepta. Santos inicia sin fuerza la canción y se le olvida la letra, trata de hacerlo mejor, pero no lo logra. Don Concho se desespera y le dice a María que está despedida. Coloso se burla de Santos, éste se envalentona y comienza a cantar muy bien la canción; logra que Don Concho le preste atención.
Lourdes y Elvira llegan en ese momento para escuchar cantar a Santos. Todos ovacionan a Santos por cantar tan bien, ante la furia del Coloso y la admiración de María.
Santos tiene un fran éxito, la mayoría de los mariachis lo felicitan. Coloso le dice a Don Concho que si va a contratar a Jorge Alfredo, quiere hablar con él a nombre de todos sus compañeros.
Santos le dice a María que cantó así por ella, ya que no podía permitir que la corrieran. Él le dice que ni dándole su corazón, le podría pagar todo lo que ha hecho por él.
Don Concho dice al Coloso que desde que murió el papá de María, no había vuelto a escuchar una voz como la de Santos. Coloso dice a Don Concho que a sus compañeros no les va a gustar que un recién llegado gane lo mismo que ellos; Don Concho le asegura que no le dará el mismo sueldo. Coloso queda furioso, pero con el firme propósito de hacerle la vida imposible a Santos.