
Santos estudia matemáticas con Isabel, mientras espera que llegue María.
Paloma cuenta a Gloria que ya no va a tener fiesta de quince años por los problemas económicos que tiene su familia, pero dice que no le importa porque tampoco tiene chambelán; Rodrigo se siente mal por eso.
María le cuenta a Santos que renunció al bar, dejó la escuela y está tratando de encontrar otro trabajo; le deja claro que no quiere su ayuda y le va a pagar el dinero que gastó en el hospital.
Santos le enseña a Fernando los correos que recibió de Bruno y Wendy; Fernando lo convence que le hable a Bruno para saber qué pretende.
Amalia va con la señora Laila a ofrecerle lo que ha tejido, ella le dice cuánto le puede pagar por cada prenda y Amalia se alegra.
Leticia le lleva al Aventurero la cartera que dejó en su departamento; él queda en hacerle una visita después.
María camina por la plaza Garibaldi ofreciendo sus servicios a los mariachis; logra que un trío la contrate para un evento.
Santos llama a Bruno; acuerdan que éste irá a México para que puedan hablar; antes de colgar, Bruno dice a Santos que tenga cuidado porque quieren matarlo.
El Padrino dice a Giuliano y a Arnold que no va a esperar más por el dinero que le deben y hace señas a sus hombres para que los maten; Giuliano y Arnold le ruegan que les dé una semana más y el Padrino acepta, les deja claro que él se hará cargo de Santos.
Santos le escribe un correo a Wendy en el que le dice que está muy feliz porque va a ser tío, que no le guarda rencor porque ahora se ha enamorado y la entiende; Justo y Altagracia se emocionan porque Santos se ha enamorado, pero Wendy se pone furiosa porque le dijo que no le guarda rencor, cuando ella está segura que es un delincuente.
Curtis y Derecho escuchan que Bruno hace una reservación para volar a la Ciudad de México y deciden seguirlo.
Bruno le avisa a Giuliano que va a ir unos días a su cabaña, éste no sospecha nada.
María está menos preocupada porque con lo que le pagan los del trío, va a comprar las medicinas de su mamá.