
Los policías sacan a los mariachis de los separos para llevarlos ante el M.P., pero cuando el Comandante Malo los ve, cree que los policías los contrataron para el festejo de la oficial Reyna, y antes de que los policías puedan decir algo, el Coloso lo da por hecho y se presentan como los mariachis de bar Ay Jalisco, no te rajes y le cantan Las mañanitas a la festejada.
Ya en la pensión, Santos le cuenta a Fernando que Bruno le confesó que él, Arnold y Giuliano, durante varios años estuvieron lavando dinero con su empresa.
Elvira busca al Coloso para pedirle que la ayude a convencer a María de que regrese a trabajar al bar, Santos le dice que ella se tiene que hincar ante María y pedirle perdón para regrese al bar, pero Elvira se indigna ante esa idea.
Santos dice a Fernando que tiene que encontrar otro trabajo porque quiere ayudar a María para que no deje la escuela.
Santos avisa a Rigo que no se irá con él, ya que primero tiene que cerciorarse de que su familia no correrá ningún peligro.
Don Concho prepara una maleta y dice a Lourdes que se va definitivamente de la casa; les advierte a ella y a Elvira que si no van a trabajar al bar, ya no les dará más dinero; Lourdes se pone furiosa y le exige a Elvira que haga que María regrese al bar, aunque tenga que pedirle perdón de rodillas.
Jenifer, Selena, Ana y Leticia están contentas porque sacaron buen dinero cantando y planean seguirlo haciendo.
Don Braulio, el casero, dice a Amalia y María que tienen que pagar una cuota para arreglar los lavaderos y además que en dos meses les subirá la renta, les deja claro que si no están de acuerdo, pueden buscar otro lugar donde vivir.
Altagracia encuentra a Wendy muy deprimida, le dice que tiene que salir adelante por su hijo, ya que es él quien debe darle la fuerzas que necesita.
Daniela llega a una mujer indígena a que le haga el aseo al Barítono, con la intención de no pagarle lo justo, pero el Barítono no lo acepta y le deja claro a Daniela que si quiere estar con él, se le tendrá que quitar lo engreída y mimosa.
Rodrigo pide a María y a Santos que vayan a ver a su mamá porque está muy mal.
Mancia no quiere dirigirle la palabra a Susanito y le advierte que si insiste en seguir con su relación con Irazema, dejará de ser su madre.
Gloria no acepta ir al doctor, pide a María que la ayude a vestir y a hacer su maleta porque llegó el momento de ir a internarse; Rodrigo, desesperado, no quiere dejar a su mamá. María y Santos le prometen a Gloria hacerse cargo de Rodrigo y quererlo como un hijo.
Don Concho llega con su maleta al departamento de Mirna, quien se emociona, pero rápido se desencanta cuando él le exige que le haga de comer.
Susanito dice a Irazema que no va a permitir que nadie los separe y si su mamá no la acepta, se irá de su casa.