
Este miércoles, en el capítulo 78 de Qué bonito amor:
Altagracia sufre fuertes dolores de cabeza y Justo quiere llevarla al hospital, pero ella le pide que no lo haga, porque si Santos llega, allá no podrá entrar a verla.
Vanesa le dice a Paloma que Rodrigo la besó el día que los castigaron. Rodrigo lo niega, pero Paloma no le cree y se va llorando.
El Aventurero, Susanito y Mancia, ayudan a María a llamar al doctor y atender a Amalia.
Santos y Nabor logran subir al tren y ponerse panza abajo, justo a tiempo antes de cruzar por el túnel. Santos dice a Nabor que no le importa morir, pero sí no llegar a tiempo para ver a su mamá.
Elvira está desesperada porque no tiene dinero.
María sufre mucho al ver a su mamá inconsciente.
Altagracia logra convencer al doctor Goodman y a Justo de dejarla en su casa.
Santos le recuerda a Nabor cuándo lo conoció, él se sorprende gratamente de que sea la misma persona.
El médico revisa a Amalia y dice a María que sufrió un fuerte golpe en la cabeza, pero no cree que el desmayo haya sido por su enfermedad; aclara que si en dos días no recupera el conocimiento, le declararán muerte cerebral.
Santos se sorprende al ver que en una parte del camino, unas mujeres les dan bolsas de comida.
Elvira va a ver a Don Concho, él sabe que quiere dinero y le aclara que no volverá a darle nada, si quiere dinero, tendrá que trabajar.
Justo revisa los papeles de Garzacars, se da cuenta de que hay mucho dinero que no está en la cuenta de la agencia.
Rodrigo trata de convencer a Paloma de que no es verdad lo que le dijo Vanesa, pero ella no le cree y sigue llorando.
María les cuenta a sus hermanas que su mamá va a estar dormida unos días y es importante no dejarla sola.
Rubén escucha que Don Braulio quiere correr a la gente de la vecindad y consigue que un niño le diga dónde vive.
Justo sufre al ver a Altagracia tan mal, pero ella le pide que sea fuerte para que siga guiando a sus hijos.
El Coloso le ofrece todo su apoyo a María, ya que dice, que para él, ellas son su familia y la abraza con cariño.
Wendy va a ver a Michael, le cuenta que Altagracia está desahuciada; Michael la abraza para consolarla y le da un beso en los labios, Wendy queda sorprendida, por lo que él le confiesa que siempre ha estado enamorado de ella.
Rubén va a ver a Don Braulio y le dice que quiere proponerle un negocio.
Santos canta por el camino, los migrantes se emocionan y le aplauden.
El Comandante Derecho y la teniente Curtis le avisan a Justo que el arma con la que mataron a Bruno está a nombre de éste. Justo les aclara que Bruno la compró para regalársela a Giuliano.
Arnold dice a Giuliano que quiere huir para que El Padrino no lo encuentre, pero Giuliano dice que no es un cobarde y disfruta el peligro, le aconseja que no lo haga.
Lourdes y Mirna discuten por el corte de caha, en un momento de distracción, Elvira entra y se roba el dinero; poco después llegan Jenifer y Selena, se paran junto a la caha. Mirna se da cuenta de que el dinero no está y acusa a éstas dos de haberlo robado. Don Concho las corre.
Giuliano le pide a Wendy que le avise cuando Santos llegue a ver a su mamá, pero le recalca que nadie debe enterarse.
El Comandante Derecho también está seguro de que Santos llegará a ver a su mamá y lo atraparán.
María le enseña al Coloso a cocinar y él le da un beso en la mejilla, ella se lo reprocha.
Justo descubre que el dinero de la agencia se desvió a Islas Caimán.
El Comandante Derecho y la teniente Curtis dicen a Arnold que la pistola con la que mataron a Bruno era de él y tratan de detenerlo, pero Arnold les dice que la pistola es de Giuliano y acepta declarar contra él.
Santos le promete a Nabor encontrarle trabajo y hacerse cargo de él.
María está muy triste por su mamá y porque ahora no podrá regresar a la escuela como quería.
Unos agentes migratorios deteienen a todos los migrantes que viajan en La Bestia.