
Manu se dedica a hacer graffitis, aunque le ha traído muchos problemas con su familia y con la ley, está convencido de que es lo que más le gusta hacer en la vida. Le emociona sentir la adrenalina que esta actividad ilícita le provoca hasta que lo atrapan y se pone en peligro su libertad. Sólo la ayuda de la Virgen y de alguien a quien admira profundamente, lo alentará para poder canalizar su talento.
